Con el auge de las transacciones digitales, las ciberestafas han aumentado considerablemente: correos, SMS o llamadas fraudulentas que buscan engañarte para robarte datos personales o dinero.
La Policía Nacional describe cómo los estafadores, muchas veces desde el extranjero, lanzan masivamente mensajes falsos prometiendo premios, herencias o supuestos servicios oficiales para finalmente pedir pagos o información bancaria.
El engaño concluye cuando la víctima sufre un perjuicio económico, ya sea por haber facilitado sus datos o por haber enviado dinero.
Entender cómo funcionan estos fraudes (conocidos también como phishing, smishing o vishing, según el canal) es clave para prevenirlos.

Consejos para prevenir estafas online
La mejor defensa es la prevención. Por ello, te ofrecemos algunos consejos para no caer en engaños por Internet:
- Desconfía de comunicaciones inesperadas: si recibes un email, mensaje de texto o llamada de tu banco, Hacienda u otra institución pidiendo datos personales o pagos, detente antes de actuar. Normalmente, las entidades legítimas no solicitan información sensible por estas vías. Por ejemplo, nunca facilites tus contraseñas ni números de cuenta a través de un formulario al que llegues desde un enlace en el correo; en su lugar, cierra el mensaje y llama directamente a la institución a su número oficial.
- Comprueba siempre el origen: verifica la dirección de correo del remitente o el dominio del sitio web. Un truco común es el spoofing de dominios (cambiar letras en la dirección) para aparentar legitimidad. Revisa que las direcciones empiecen por “https://” y que el certificado de seguridad sea válido (nada de errores o páginas inseguras). Si algo falla, mejor no interactuar.
- No abras enlaces ni archivos adjuntos sospechosos: aunque parezcan de fuentes fiables (amigos, redes sociales o empresas conocidas), podría tratarse de mensajes falsos. Antes de hacer clic, pasa el ratón sobre el enlace para ver la URL real; si no coincide con la web oficial, bórralo. Y si recibes un archivo adjunto inesperado, no lo descargues sin confirmar primero con el emisor.
- Protege tus dispositivos: mantén actualizado el sistema operativo, el navegador y el antivirus en tu móvil y ordenador. Usa contraseñas fuertes (mezcla de letras, números y símbolos, al menos 8 caracteres) y diferentes para cada cuenta. Siempre que sea posible, activa la verificación en dos pasos (2FA) para añadir una capa extra de seguridad. Así, aunque alguien obtenga tu clave, no podrá acceder sin el código adicional.
- Cuidado al comprar online: investiga siempre la tienda o plataforma antes de pagar. Verifica que tenga buenas opiniones y que ofrezca medios de pago seguros (tarjeta de crédito protegida, PayPal, etc.). Desconfía de ofertas “demasiado buenas” o de vendedores que sólo admiten transferencias directas. Consulta las políticas de devolución y guarda los comprobantes de pago.
Y lo más importante: no actúes con prisa ni entres en pánico.
Los ciberdelincuentes juegan con la urgencia («responda en 5 minutos o su cuenta será bloqueada») para que actúes sin pensar.
Ante cualquier duda, detente y verifica antes de continuar. Si crees haber dado un dato o clicado por error, no sigas la conversación con el estafador.
En caso de haber perdido alguna contraseña, restablécela de inmediato y pon en alerta a tu banco o al proveedor del servicio.
Qué hacer si has sido víctima de una estafa online
Si pese a todo lo anterior, sospechas que has sufrido una estafa, actúa rápido:
- Protege tus cuentas y dispositivos: cambia de inmediato las contraseñas de correo, bancos y redes sociales que puedan estar comprometidas. Si se ha filtrado información sensible (tarjeta de crédito, DNI, etc.), informa a la entidad correspondiente para bloquear tarjetas o cuentas. Escanea tus equipos con un antivirus para descartar malware.
- Recopila todas las pruebas disponibles: guarda capturas de pantalla de emails, chats y anuncios fraudulentos. Apunta números de transacción, fechas y conceptos de cualquier pago enviado. Muy importante: solicita a tu banco un certificado o documento oficial donde consten los cargos o transferencias fraudulentas.
- Denuncia el fraude cuanto antes: debes comunicar lo ocurrido a las autoridades. Tienes varias vías: acude a cualquier comisaría de la Policía Nacional o cuartel de la Guardia Civil (estos cuerpos pueden recibir denuncias las 24 horas). También puedes llamar al 091 (Policía) o al 062 (Guardia Civil) para solicitar cita de denuncia o la vía telefónica. Otra opción es usar los formularios online de estas Fuerzas de Seguridad para denunciar delitos informáticos. En la denuncia, lleva tu DNI y toda la documentación de soporte (correos, pruebas de pago, el certificado bancario, etc.).
- Solicita asesoría legal: aunque puedes presentar la denuncia por tu cuenta, contar con un abogado especialista en derecho penal o protección del consumidor facilita los trámites. Un profesional podrá ayudarte a redactar la denuncia, añadir la acusación particular (para reclamar daños) en el proceso penal y preparar cualquier demanda civil necesaria.
Aspectos legales: denuncia penal y reclamación civil

Una vez presentada la denuncia, tu caso seguirá el procedimiento penal por estafa.
Según el artículo 248 del Código Penal, la estafa (engaño con ánimo de lucro) se castiga con penas de prisión de 6 meses a 3 años.
El juez valorará el importe defraudado y otras circunstancias para fijar la pena.
En el juicio penal, la víctima tiene derecho a ejercer la acusación particular: así puede solicitar formalmente una condena contra el autor de la estafa e incluir la petición de una indemnización por daños y perjuicios.
Además, el Código Penal establece la responsabilidad civil derivada del delito: el estafador condenado deberá pagar una indemnización que cubra el importe estafado y los perjuicios ocasionados a la víctima.
Incluso si el autor nunca es identificado o juzgado, puedes reclamar civilmente. En ese caso, se abre un proceso civil contra el supuesto estafador (si se conoce quién es) o contra quien resulte responsable. A menudo, las reclamaciones de estafa se tramitan mediante un procedimiento verbal (juicio rápido) por la cuantía afectada, o bien añadiendo la indemnización como petición en la fase de ejecución penal.
Si no obtienes respuesta en el juicio penal, también es posible demandar al estafador en un juzgado civil: allí deberás probar el engaño y los daños sufridos para conseguir una sentencia que lo condene a devolverte el dinero y otros daños y perjuicios.
En cualquier caso, el plazo para denunciar o reclamar suele ser de varios años desde que conociste la estafa (normalmente 5 años para delitos leves), así que conviene actuar cuanto antes.
Asistencia legal especializada

Ser víctima de una estafa por Internet puede generar gran desconcierto. Por suerte, la ley te protege: el Código Penal tipifica estos fraudes y prevé compensación a las víctimas.
Sin embargo, el proceso legal puede ser complejo para el particular. Por ello, es recomendable contar con asesoría jurídica especializada en delitos informáticos y derecho del consumidor.
En nuestro despacho de abogados llevamos años ayudando a víctimas de estafas online.
Podemos gestionar por ti la denuncia penal, tramitar la reclamación civil para recuperar tu dinero y daños; así como orientarte en cada paso: recopilación de pruebas, presentación de documentación en comisaría, redacción de escritos y seguimiento del proceso judicial.
No enfrentes esta situación solo. Si sospechas que has sido engañado en Internet, contáctanos cuanto antes. Estamos aquí para defenderte.